Edición 28.08.2026
Euro Gazette

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Logística··5 min

Nueva alianza de economía circular obliga al sector textil y de la moda a la transición EPR

La Handelsverband Deutschland y el Gesamtverband textil+mode han creado una alianza para los ciclos textiles. Las empresas deben prepararse ahora para tarifas de eliminación y extensas adaptaciones del sistema.

Annika Vogt · Traducido del original en alemán. Leer el original

Qué cambia

A partir del próximo ejercicio fiscal, en Alemania se aplicará a todos los responsables de poner en el mercado textiles y calzado – es decir, fabricantes, importadores y distribuidores – una responsabilidad ampliada del fabricante (EPR). Esto implica que, además de la responsabilidad clásica del producto, también se deberá financiar la eliminación posterior. La recién creada “Allianz für textile Kreisläufe” de HDE y del Gesamtverband textil+mode tiene como objetivo acompañar de forma práctica el diseño de este sistema EPR y trasladar las directrices de la UE a una legislación alemana. Con ello, las empresas dispondrán de un marco que les obliga a pagar tarifas por la recogida, clasificación y reciclaje de ropa y calzado usados. Al mismo tiempo, se espera que participen activamente en el diseño del sistema para garantizar una distribución de costes transparente y condiciones de competencia justas.

La puesta en marcha del sistema EPR no solo modificará la carga financiera, sino también todos los procesos empresariales a lo largo de la cadena de valor. Los proveedores deberán proporcionar datos de producto para su posterior trazabilidad, los operadores logísticos recibirán nuevos encargos de recogida y reciclaje, y los minoristas tendrán que establecer sistemas de devolución en sus tiendas. Además, se prevé la creación de un registro central donde se inscriban todos los artículos puestos en el mercado. Este registro será la base para calcular las tarifas de eliminación, que podrán variar según la cantidad, el tipo de material y, eventualmente, según cuotas de reciclaje regionales. La Allianz subraya que el sistema debe ser ágil y eficiente, pero su implementación práctica requerirá adaptaciones extensas en TI, informes y procesos operativos.

Coste

El proyecto de ley prevé que las tarifas de eliminación de textiles y calzado sean asumidas por los respectivos responsables de su puesta en el mercado. Los sindicatos aún no han publicado cifras concretas sobre dichas tarifas. En su lugar, se indica que los costes se calcularán mediante un modelo basado en el consumo y el material, alineado con los reales gastos de reciclaje y valorización. Por lo tanto, las empresas pueden esperar costes variables que pueden fluctuar considerablemente según la combinación de productos, la cantidad y la capacidad de reciclaje. Los sindicatos subrayan que las tarifas deben ser transparentes y basadas en el principio de quien contamina paga, de modo que las compañías puedan ajustar su política de precios y la planificación de márgenes. Sin cifras publicadas, sigue sin estar claro si los costes se calcularán por kilogramo, por unidad o bajo otros criterios, un aspecto que las empresas ya deben considerar en su planificación financiera.

Al no haberse publicado tarifas concretas, las empresas deben contemplar un factor de incertidumbre. Se espera que el mecanismo de costes opere a través de un sistema de facturación central gestionado por una entidad coordinada por la Allianz. Por ello, las compañías deberán prever gastos administrativos adicionales, como la notificación periódica de cifras de ventas, el cálculo de sus cuotas de eliminación y el pago de las contribuciones correspondientes. Estos gastos pueden traducirse internamente en una mayor carga de trabajo en control de gestión y logística, y pueden generar costes de consultoría externa si se recurre a proveedores especializados para la integración del sistema o la elaboración de informes.

Qué se rompe

La puesta en marcha de un sistema EPR plantea importantes retos a las infraestructuras de TI y logística existentes. Muchas compañías utilizan actualmente sistemas ERP que no disponen de interfaces para registrar datos de eliminación ni para comunicarse con un registro central. La migración a una base de datos ampliada, por tanto, requiere frecuentes ajustes del sistema, lo que puede provocar interrupciones temporales, sobre todo cuando las migraciones de datos se realizan en entornos productivos. Además, los procesos de cadena de suministro y devoluciones deberán reestructurarse para permitir la devolución de ropa y calzado usados. Esto puede generar cuellos de botella en los almacenes si los sistemas de devolución no se implementan a tiempo.

Otro punto crítico es la formación del personal. Los operarios logísticos, los equipos de ventas y compras, así como el departamento financiero, deben comprender y ejecutar correctamente las nuevas obligaciones de reporte. La falta de capacitación puede dar lugar a declaraciones erróneas, facturaciones de tarifas incorrectas y, en última instancia, a multas. También los socios externos, como los operadores logísticos y las empresas de reciclaje, deben incorporarse a los nuevos procesos, lo que implica esfuerzos adicionales de coordinación y comunicación. Las interfaces con los sistemas existentes, por ejemplo para la gestión de inventarios y pedidos, deberán programarse o adaptarse de nuevo, lo que incrementa el riesgo de inconsistencias de datos.

Qué exige el cambio

Un cambio exitoso al nuevo sistema EPR requiere un proyecto coordinado que involucre varios departamentos. En primer lugar, debe constituirse un comité de dirección integrado por la alta dirección, compras, logística, TI y legal, que tome las decisiones estratégicas y asigne los recursos. El análisis de los procesos y sistemas actuales debería completarse en tres o cuatro meses para determinar el alcance de las adaptaciones necesarias. A continuación, procede la selección e implementación de una solución de software adecuada – ya sea ampliando el ERP existente o integrando una plataforma EPR especializada. La ejecución técnica puede tardar entre seis y doce meses, según la complejidad, y se deben planificar fases de prueba y proyectos piloto para minimizar los riesgos de interrupción.

Paralelamente a la implementación técnica, deben diseñarse y ejecutarse programas de formación para los empleados afectados. Esto incluye talleres de reporte, entrenamientos para el personal logístico sobre el manejo de los sistemas de devolución y sesiones informativas para control de gestión, con el fin de comprender las nuevas estructuras de costes. La comunicación con los socios externos – en particular empresas de reciclaje y proveedores logísticos – debe iniciarse con antelación para alinear interfaces y acuerdos de nivel de servicio. Finalmente, se necesita un mecanismo de monitorización que verifique el cumplimiento de las obligaciones de reporte y haga transparente la evolución de los costes. Las empresas que apliquen estos pasos de forma consistente podrán gestionar la puesta en marcha del sistema EPR sin interrupciones operativas significativas y, al mismo tiempo, asegurar su competitividad en el mercado europeo.